LA EDUCACIÓN DIFERENCIADA POR SEXOS

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LA EDUCACIÓN DIFERENCIADA POR SEXOS

El objetivo de este artículo no es otro que el de provocar una reflexión sobre la educación diferenciada por sexos y si como profesionales de la educación pudiera tener o no trascendencia dicha situación.

Desde hace ya tiempo el debate está entre: educadores, legisladores, alumnado y profesorado que, partidarios o detractores, con sentencias favorables frente a otras que las rebaten, defensores de este modelo sí  o, este modelo no, dibujan una realidad sobre la separación por cuestión de género dentro del aula.

Hace unas semanas, se volvió a hablar desde el Gobierno sobre la educación diferenciada por sexos. Tema polémico y controvertido incluso para los tribunales. Entre los argumentos,  se defendía que La ONU y el Tribunal Supremo la consideraban “ tan legítima” como la mixta además de estar respaldada esta postura por lo recogido en la LOMCE. La palabra “legítima” viene de lex/ legis del latín y efectivamente si la Ley recoge, manifiesta, dictamina, contempla…cualquier situación, acción, proceso, protocolo, dictamen…que figure en ella está legitimado.  Intentaremos en estas líneas, dar un enfoque crítico pero respetuoso y analizar de manera informal, con el simple apoyo de la experiencia personal y de las necesidades del mundo actual algunos  aspectos a tener en cuenta sobre este tema.

No vamos a debatir aquí, si el legislador o la institución correspondiente tienen credibilidad o, criterios pedagógicos en este caso, suficientes para defender una u otra postura, tampoco debemos entrar en la opinión de quien  defiende que así se centran mucho mejor los escolares. No me atrevo tampoco a contradecir a quien habla de que se realizaron  estudios que concluyen en  que efectivamente, los resultados son mejores en los centros en donde la separación de sexos es una norma inalterable…No me atrevo a discutirlo porque esos estudios, ni  en los medios de comunicación ni en publicaciones en la red o en revistas divulgativas nos explican en qué contextos se realizan esas pruebas que parecen tan concluyentes.  Es evidente que si se realizan en centros de élite tanto cultural como económicamente,  los resultados serán muy distintos a los alcanzados en un centro de un suburbio cualquiera de una zona marginal de una gran ciudad.

No, no vamos a ir por ahí. En lo que me gustaría sobre todo, reflexionar,  como profesionales de la educación y de la orientación es  sobre todo,  si esta “forma de organización escolar” pudiera tener  trascendencia, o no, en el desempeño de las tareas docentes, en las atribuciones que le vienen dadas al profesorado o si repercute de alguna forma en los derechos y obligaciones del alumnado o el profesorado,  asi como en el proceso de enseñanza y en el de aprendizaje.

Parémonos por un momento en cada uno de ellos.

 La educación diferenciada por sexos. Desempeño de las tareas docentes y atribuciones del profesorado.

Desde la propia experiencia y contrastando las opiniones de otros compañeros en tertulias informales sobre el tema, llegamos a la conclusión de que si tuviésemos dos aulas: una para niños y otra para niñas,  prepararíamos los temas y la exposición de contenidos de la misma forma, exactamente igual para ambos sexos.

Señalar que, algunas personas manifestaron que tal vez, alguna diferencia podría haber a la hora de elegir ejemplos. Quizás a la hora de elegir elementos motivadores  tipo: “ la moda” o el “futbol”, dijo alguien. Enseguida se rebatieron esos argumentos como claramente sexistas ya que no necesariamente a todas las chicas les gusta la moda,  ni tampoco a todos los chicos el futbol, pudiéndose dar perfectamente todo tipo de combinaciones de roles y cuestiones de género, de sexo o de gustos y aficiones perfectamente compatibles, que más tienen que ver con cuestiones culturales o religiosas que con la verdadera esencia de la persona.

La educación diferenciada por sexos. Derechos y obligaciones del profesorado y alumnado

Derecho a la educación, gratuita, de calidad, a elegir el tipo de centro educativo  por parte de los padres, a una escuela no marginal, inclusiva…en el fondo no altera para nada el proceso educativo, ¿se desenvolvería tanto la organización y funcionamiento del centro como la tarea docente de igual modo?. ¿Se podrían preparar ambas clases (clases para los chicos y clases para las chicas) con los mismos contenidos: sumar, restar, multiplicar…?¿acaso lo hacen de un modo diferentes unos y otras?.

La educación diferenciada por sexos. El proceso de enseñanza y en el de aprendizaje.

Si bien es cierto de que se ha hablado mucho de los diferentes tipos de capacidades y habilidades que cada género, de que si las mujeres tienen más capacidad para esto, los hombres al contrario se defienden mejor en esto otro. Tópicos, modelos culturales y hábitos sociales se entremezclan e intentan encajar en la sociedad del sXXI una escuela que nació en el XIX.

Es la primera vez en la historia que a través del uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, el  lenguaje escrito supera al uso del lenguaje oral. Por otro lado se supone que el  60% de los trabajos que tendrán que desempeñar nuestros alumnos todavía no están diseñados o definidos. Con una sociedad tan vulnerable a la situación económica con todo lo que ello implica y tan cambiante en otros ámbitos. ¿Es tan trascendente la separación entre hombres y mujeres dentro de las instituciones educativas?

A lo mejor hay que buscar otros modelos de agrupamientos: por ideologías políticas, religiosas, por nivel económico, según sus competencias, sus inteligencias múltiples…

Si algún día en una Ley Orgánica de Educación, en un Real Decreto, Decreto, Orden, etc apareciese que podriamos agrupar en nuestros centros al alumnado siguiendo algunos de los criterios anteriores…también estarían legitimados por nuestro Estado y por aquellos organismos nacionales o internacionales que los respalden independientemente de cuestiones pedagógicas, didácticas, culturales o económicas.

A lo mejor, en lugar de debatir sobre el modo de organizar el aula, habría que hacerlo sobre una metodología más participativa, más integradora, más humana, de más calidad, de mayor rigor en todos los campo. De buscar elementos de unión con la realidad ya que en ella, convivimos hombres y mujeres supuestamente en igualdad de condiciones y derechos. Los valores y las personas, no se construyen sobre el modo en el que se organizan para sus estudios. Se construyen con la experiencia, con el conocimiento adquirido a través de la experimentación, el estudio y la reflexión.